Capítulo 10 La mentira pequeña

Fernanda me había pedido que no dijera nada. Que esperara. Que lo dejara confiarse.

Duré cuatro horas.

No pensaba mostrar las cartas. El ticket seguía bajo llave en el cajón de mi escritorio, entre dos escrituras. Solo quería una pregunta. Una sola, casual, para medirle la reacción. En eso me decí...

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