Capítulo 14 Lo que ya no podía desaparecer

No dormí. Me quedé horas con los ojos cerrados, oyéndolo respirar, mientras las frases de esa conversación se repetían solas en mi cabeza, como una canción que no se puede apagar.

Contigo todo se siente distinto.

No puedo seguir viendo cómo te casas con otra.

*Renata tiene el directorio ese día,...

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