Capítulo 31 Montsalvo

Me desperté con el sol ya alto y el olor a café subiendo por las escaleras.

No supe por un momento dónde estaba. Eso me pasó pocas veces en la vida: despertar sin ubicarme. El techo era de madera oscura. La ventana, demasiado grande para ser la de mi cuarto en San Marcial. El mar, demasiado cerca.

D...

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