Capítulo 9 Fernanda

Llamé a Fernanda esa misma tarde.

—Necesito hablar de algo —le dije. Nada más. Era lo bastante vago como para no tener que explicarlo por teléfono.

—¿A las seis en el de siempre?

—A las seis.

El de siempre era una cafetería chica a mitad de camino entre su estudio y mi oficina, con mesas de márm...

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