Capítulo 31 SEDA Y PECADO

La habitación es absurdamente grande...

Grande de una forma que se siente casi pretenciosa, como si se estuviera esforzando demasiado por impresionar y deslumbrar.

Todo aquí es excesivo... hablo de malditas columnas de oro, pesadas cortinas escarlata... pisos pulidos. Parece una sala del trono fin...

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