Capítulo 44 MARIONETAS

No puedo dejar de mirar...

Aurora sigue de rodillas y el collar plateado alrededor de su garganta le está quemando visiblemente la piel, y aun así no se inmuta. Ni siquiera parpadea... las lágrimas le surcan el rostro en silencio... Pero está sonriendo.

¡Sonriendo!

No es esa clase de sonrisa que ...

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