CAPÍTULO 147

Los cálidos rayos del sol se filtraban entre los árboles mientras Marcia, Amara y yo nos sentábamos en un rincón tranquilo del jardín, la suave brisa agitaba las hojas a nuestro alrededor. Era una escena apacible, un contraste marcado con el tumulto que había estado creciendo en nuestras vidas.

—He...

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