CAPÍTULO 183

El aire de la cripta era denso—sofocante con antigüedad, magia y decadencia. El polvo se adhería a mi piel como telarañas mientras me arrodillaba sobre el emblema forjado, su brillo metálico captando la tenue luz de la antorcha. Parecía real. Se sentía real. Pero yo sabía mejor.

—Esto lo cambia tod...

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