CAPÍTULO 189

Los pocos árboles alrededor calmaban un poco mi corazón, pero yo era una luchadora y mi corazón siempre estaba alerta porque nada en este mundo era 'perfecto'. Mi madre siempre me recordaba que incluso una hermosa rosa tenía espinas. No importaba cuán hermosas y rojas fueran las rosas, con el tiempo...

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