CAPÍTULO 211

La cabaña, que alguna vez fue un refugio de soledad, ahora se erguía como un depósito de secretos. La tenue luz en el interior danzaba con las sombras de una revelación, proyectando patrones inquietantes sobre el suelo de madera. A medida que mis ojos se acostumbraban a la poca luz, noté una mesa vi...

Inicia sesión y continúa leyendo