CAPÍTULO 215

Mientras Roman y yo paseábamos por los senderos tranquilos, un brillo travieso en sus ojos captó mi atención. Habíamos decidido tomar un poco de aire fresco; había pasado mucho y no habíamos tenido tiempo a solas. Era frustrante, pero al mismo tiempo sabía que tenía que ayudar a salvar a mi nueva fa...

Inicia sesión y continúa leyendo