CAPÍTULO 23

Astrid se despertó lentamente, sus sentidos ajustándose poco a poco a su entorno. Lo primero que notó fue el olor—una mezcla de químicos, medicina y algo estéril. Intentó abrir los ojos, pero se sentía como si intentara levantar ladrillos pesados. Todo le dolía, pero el dolor agudo que había sentido...

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