CAPÍTULO 230

Para el tercer día después del incendio, todo se sentía... casi normal.

Las tiendas de entrenamiento habían sido reparadas. Nuestras provisiones, reabastecidas. El aire en el patio aún llevaba el amargo olor a tierra quemada, pero ya no se quedaba en nuestros espíritus. Si acaso, hacía a las mujere...

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