CAPÍTULO 233

El viento traía algo extraño esa mañana.

No solo frío. No tormenta.

Susurros.

Para cuando entré en el ala del consejo, Nessa ya estaba allí, de pie con la espalda rígida junto a Roman. Sus ojos se encontraron con los míos. Vi la duda en ellos.

Había encontrado algo.

El tono de Roman era bajo pe...

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