CAPÍTULO 41

Cuando el amanecer comenzaba a despuntar, salí de mi habitación en silencio. Mi capucha proyectaba sombras sobre mi rostro, y evitaba cada pasillo donde alguien pudiera verme. No se suponía que estuviera aquí, mucho menos dirigiéndome al bosque para cazar una banshee. Pero ya estaba harta de estar e...

Inicia sesión y continúa leyendo