CAPÍTULO 42

Nos movimos a través de las puertas de la manada mientras el sol de la mañana se asomaba en el horizonte, proyectando una luz sombría y escalofriante sobre la tripulación maltrecha y nuestra cautiva banshee. Era una visión espantosa, retorciéndose bajo el peso de las cadenas de hierro, su rostro hue...

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