CAPÍTULO 55

Estar encerrado apesta mucho. No importa si es en un dormitorio ridículamente grande y extravagante o en una mazmorra. Cuando el guardia me arrojó al dormitorio del Rey Alfa, lo primero que noté fue lo enorme que era. Al principio, ni siquiera pensé que fuera un dormitorio hasta que vi la cama tamañ...

Inicia sesión y continúa leyendo