CAPÍTULO 58

Eran bien pasadas las 3 de la tarde cuando escuché voces en el pasillo donde estaba desempolvando los grandes retratos. Miré detrás de mí y mis ojos se encontraron con las tres mujeres más hermosas que había visto en toda mi existencia.

Sabía que los hombres lobo reales eran criaturas hermosas, per...

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