Capítulo 37 Encuentro a la luz de las velas

(POV KAELEN)

La lluvia helada de la madrugada me calaba hasta los huesos mientras el galope rabioso del caballo devoraba el camino hacia la metrópoli.

La marca de la bofetada de Alice aún me ardía en la mejilla, pero ese dolor físico no era nada comparado con la sangría interior que me provocaba s...

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