Capítulo 38 La tormenta en el desayunador

(POV KAELEN)

El papel crujía bajo sus dedos temblorosos. Desde el umbral del desayunador, me detuve en seco. La luz helada de la mañana atravesaba el ventanal, cortando la figura de Alice como si fuera un pedazo de cristal a punto de estallar.

Sostenía la edición matutina del diario. Sus nudillos es...

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