Capítulo 42 Zumbido espantoso

(POV KAELEN)

De pronto, la habitación comenzó a dar vueltas. Un calor anormal y denso me inundó las sienes, acompañado por un zumbido agudo en las orejas.

Las piernas me pesaban como si estuvieran hechas de plomo. Me apoyé con torpeza contra el marco de la chimenea, parpadeando con fuerza para enf...

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