Capítulo 44 Las cenizas del orgullo

(POV ALICE)

El azote de la lluvia contra los cristales del carruaje no lograba apagar el fuego que me abrasaba el pecho.

Todavía veía a Kaleen de rodillas frente a mi borrado, con la camisa abierta hasta la mitad del pecho y sin siquiera poder dar una excusa medianamente creíble.

¡Drogado! ¡Sí, c...

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