Capítulo 47 Las garras de la manipulación

(POV JULIÁN)

Apreté los puños dentro de los bolsillos de mi levita hasta que las uñas se me clavaron en las palmas.

A mi lado, Alice permanecía en silencio, mirando por la ventanilla con la vista perdida en la bruma de la ciudad, abatida, vulnerable y temblando de rabia.

«¡Maldito seas, Huntingto...

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