Capítulo 49 El eco del dolor

(POV ALICE)

La penumbra de la biblioteca pesaba sobre mis hombros como una losa de plomo. Las velas sobre el escritorio de caoba chisporroteaban, proyectando sombras danzantes contra las paredes forradas de madera.

No podía dormir.

Cada vez que cerraba los ojos, el rostro febril de Kaelen en la n...

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