Capítulo 59 La estocada del honor

(POV ALICE)

El dolor en los ojos de Kaelen mientras se erguía ante los guardias me atravesaron el pecho como una daga.

—¡No pueden llevárselo en este estado! —grité, aferrándome a su brazo sano mientras el alguacil y los dos oficiales lo escoltaban hacia la salida del despacho.

Kaelen caminaba co...

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