Capítulo 108 Capítulo ciento ocho

Los dedos de Isla siguieron recorriendo el torso de Sylvan mientras el sonido de los trabajadores que comenzaban sus quehaceres matutinos se filtraba por la ventana abierta. El pecho bajo su mano se elevó con fuerza y cayó de golpe cuando Sylvan suspiró hondo. Ninguno de los dos había dormido la noc...

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