Capítulo 68 Capítulo sesenta y ocho

—¡Sylvan! —gritó alguien a lo lejos.

Sylvan intentó salir a la superficie desde donde estaba enterrado bajo su subconsciente.

—¡Sylvan!

La voz se acercaba. Trató de alcanzarla. Algo afilado le golpeó la cara.

—¡Sylvan!

Los ojos de Sylvan se abrieron de par en par, y jadeó al incorporarse de gol...

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