Mi chica

No dije una palabra cuando la llevé arriba.

La necesidad de tocarla era casi violenta. Pensar en las manos de ese tipo sobre su piel, en el retroceso del arma cuando ella disparó… me quemaba por dentro. Tenía que envolverla en mis brazos, recordarle que el peligro había pasado. Que me pertenecía y ...

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