Su turno

Punto de vista de Aria


No tuve ni tiempo de pensar.

Un segundo estaba acurrucada en el regazo de Enzo, todavía sin aliento por la forma en que me había manejado, lento, constante, posesivo y al siguiente, Dante y Matteo entraban en la habitación, cerrando la puerta detrás de ellos como si tu...

Inicia sesión y continúa leyendo