Al filo de la rendición

POV de Aria

Su mano. Seguía ahí. Suspendida. Como una burla cruel. Mis piernas temblaban, ardientes y ahí abajo... aún estaba demasiado mojada. ¡Dios! Era demasiado humillante. El aliento de Enzo seguía caliente contra mi cuello, y aún podía sentir el fantasma de sus labios. Me provocaba un cosqui...

Inicia sesión y continúa leyendo