Más que la persecución

Aria — Primera Persona

Apenas podía moverme. Mi cuerpo se sentía como mantequilla derretida: suave y pesado de la mejor manera posible. Estaba acostada de espaldas, con el pecho subiendo y bajando como si acabara de correr un maratón. Tal vez lo había hecho. Mis piernas estaban temblorosas, mis b...

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