Desayuno

Punto de Vista de Aria

La cabeza de Matteo pesaba sobre mi regazo, pero no me importabaporque me anclaba a él, me mantenía quieta de una manera que rara vez me permitía estar. Mis dedos se deslizaron perezosamente por su cabello, mechones suaves atrapándose entre ellos. El ritmo me calmaba. Por pri...

Inicia sesión y continúa leyendo