Consecuencias

Mis piernas aún estaban temblando. No solo era por lo que pase hace solo unos minutos, sino también por la manera en que Matteo me miro, la forma en que sus palabras me habían envuelto como cadenas que no quería romper. Me recosté en la encimera, respirando lentamente, pero él notó cómo temblaba.

N...

Inicia sesión y continúa leyendo