La sorpresa

Sentí las palabras del guardia como un golpe seco que me revolvió el estómago. Algo ha pasado. Eso fue todo lo que dijo, pero fue suficiente para que mis pensamientos se dispararan en todas las direcciones posibles. Me enderecé, la tensión en la habitación era tan espesa que podía ahogarme.

—Quéden...

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