No hay adonde correr

POV de Aria

En cuanto mi silla raspa contra el piso de madera, un espeso silencio cae sobre la habitación. El aire cambia, cargado de algo que no logro nombrar, algo peligroso y voraz.

Tres pares de ojos me siguen mientras me pongo de pie; tengo la respiración contenida entre la rebeldía y la duda...

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