Capítulo 31 Maldito dios del olimpo

FRANCHESKA

​Después del espectáculo del té hirviendo y el agua helada sobre la carísima humanidad de Ginevra, me refugio en mi habitación durante un par de horas. Necesito un descanso de la dinastía D’Angelo antes de que termine quemando la villa por completo.

Es que de verdad te pasas de torpe - ...

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