Capítulo 36 Traicion no merece perdón

DANTE

​Las puertas de cristal de mi despacho se cierran tras la salida de Francheska y Ginevra. El silencio vuelve a invadir el lugar, cargado de una tensión espesa que mi madre intenta ignorar mientras se acomoda en uno de los sillones de cuero.

​Camino hacia mi escritorio sin mirarla. Me quito e...

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