Capítulo 54 Desastre hecho mujer

BRUNO

​Observo a Gia desde la isla de la cocina mientras mastica su tostada seca con una concentración casi religiosa, como si un solo movimiento en falso pudiera detonar una bomba. Lleva puesta mi camiseta de algodón gris. Le queda absurdamente grande; la tela le llega casi a la mitad de los muslo...

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