Capítulo 33 Capítulo 33: El trato con el Príncipe

Verbena

Dios mío, la cama era enorme. Encima habían apilado cojines bordados con telas exquisitas, y un gran ojo azul hecho de mosaicos adornaba la pared sobre el dosel. La ventana protegida daba al bosque. Me quedé un rato, contemplando el paisaje y preguntándome dónde podría estar el príncipe. Cu...

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