Capítulo 67 Capítulo 67: Deja que el humano juegue

Musgo

El elfo que tenía a mi lado me besaba el cuello mientras la mano de la mujer se deslizaba de forma peligrosamente cercana a meterse entre mis piernas. Así fue como Doris me encontró en ese preciso instante, entre un hombre y una mujer, tocándome. Parecía segura de sí misma, pero en cuanto vio...

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