Capítulo 78 Capítulo 78: Nuestra gente

Verbena

El príncipe no regresó. Doris era un manojo de nervios, respondiendo a cada pregunta que le hacía con monosílabos cortantes. Cuando la puerta se abrió, dio un salto.

—Lo siento, señoritas. El príncipe nos envía.

Entraron dos sanadores. Briar asomó la cabeza, pero no cruzó el umbral. Todo ...

Inicia sesión y continúa leyendo