Capítulo 110 No me voy a rendir

El teléfono móvil vuelve a sonar con la misma insistencia dándome estrés. Ela, en un movimiento rápido y astuto, agarra el aparato y desliza la pantalla para contestar ella misma, pegándolo a su oído.

—¡Luca! ¡Por fin contestas, Dios mío! —escucho la voz chillona e histérica de Zoe retumbar desde e...

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