Capítulo 132 Por el resto de tus días...

El silencio en el despacho de la división de joyería se siente pesado, opresivo. Luca West permanece de pie junto al gran ventanal de piso a techo, contemplando la silueta de los rascacielos iluminados por la luz dorada de la tarde. Tiene las manos metidas en los bolsillos del pantalón de vestir, co...

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