COMIENZA LA CACERÍA

El pie de Aiden se hundió en el acelerador mientras atravesaba las calles a toda velocidad, su mente un torbellino de miedo y furia. Las luces de la ciudad pasaban borrosas a su lado, pero apenas las notaba. Solo había un pensamiento en su mente: Lena.

Su teléfono vibraba incesantemente en el asien...

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