Capítulo 28

Lyla.

El bosque estaba oscuro, el tipo de oscuridad que parecía envolverme como una manta sofocante. El viento helado azotaba mi rostro, pero apenas lo sentía. Mis piernas ardían mientras corría, cada paso era una agonía, cada respiración una batalla. El suelo bajo mis pies era irregular, raíces y ...

Inicia sesión y continúa leyendo