Capítulo 50

El salón del consejo nunca se había sentido tan sofocante.

Ni cuando era un niño sentado en esta misma cámara, aprendiendo de los Alfas mayores. Ni cuando asumí el control de esta manada de manos de mi padre. Ni siquiera durante los peores años de las guerras contra los renegados.

Pero hoy se sent...

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