Capítulo 127 Dante

La primera ondulación golpeó el aire como un aliento contenido que por fin se liberaba.

Sombra llegó en silencio.

No con fanfarria. No con luz. Solo una hendidura delgada en el aire, como si la realidad decidiera mirar hacia otro lado por un instante. De ella salió Kael, alto, sereno, con el duelo...

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