Capítulo 97 Seraphine

Me desperté con calor.

No el calor ardiente y frenético al que me había acostumbrado en los últimos días, sino uno constante. Del que se te mete en los huesos y convence a tu cuerpo de que es lo bastante seguro como para aflojar.

Dante.

Estaba acurrucada contra su costado, con la mejilla apoyada ...

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