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Entrecerrando los ojos hacia ella, abrí la puerta más y la dejé entrar.

Ella caminó hacia Hames, moviendo las caderas. Si tenía algún sentido, estaba moviendo las caderas excesivamente y no me gustaba eso.

Cerré la puerta y luego me acerqué lentamente para pararme frente a Hames, cruzando los braz...

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