57

Me aparté de él, sosteniendo su rostro mientras acariciaba sus mejillas con mi pulgar. —Cómo— Estoy tan confundida.

—¿Por qué?

—Recibí una llamada de alguien que dijo— dijeron que volver de París fue algo bueno para él o ella y que te habían matado. Toqué sus hombros y brazos, confirmando que realme...

Inicia sesión y continúa leyendo